La lucha de José Luis Acosta
José Luis Acosta es médico. Hace unos meses aprobó el examen MIR, la oposición que permite acceder a una plaza de formación especializada como Médico Interno Residente, un requisito indispensable para obtener el titulo de medico especialista en las especialidades que requieren formación hospitalaria. A José Luis, que ya había ejercido como médico del Insalud en un ambulatorio, le adjudicaron una plaza de Farmacología Clínica en el Hospital Universitario de Canarias, con un sueldo en nómina de algo más de 1.500 euros mensuales. Iba a poder cumplir uno de sus sueños: completar el proceso de formación que le haría convertirse en un médico especialista.
Además de ser médico y de haber aprobado el MIR, José Luis Acosta tiene una atrofia multisistémica severa. Es una enfermedad degenerativa que que hace que tenga que desplazarse en silla de ruedas motorizada, y que le ha provocado una disartria progresiva, por lo que necesita de un sintetizador de voz, acoplado a un ordenador portátil, para expresarse. Padece una disfagia para líquidos y desde hace varios años tiene episodios de contracciones bruscas en músculos de la cintura escapular.
Las autoridades del Hospital Universitario de Canarias han impedido a José Luis incorporarse a su plaza, argumentando que sus limitaciones físicas son incompatibles con las funciones que debe desempeñar en ella. La Comisión de Docencia del Hospital, a la que José Luis recurrió, solicitó dictamen de la Comisión Nacional de Farmacología Clínica del Ministerio de Sanidad sobre las posibilidades de adaptar el aprendizaje de José Luis Acosta García. Dicho dictamen, emitido el pasado mes de febrero, concluye que "aunque José Luis Acosta puede adquirir, con las adaptaciones y medios tecnológicos adecuados, los conocimientos teóricos imprescindibles para la especialidad de Farmacología Clínica, existen graves limitaciones para que adquiera las habilidades necesarias para alcanzar la titulación, como son las habilidades clínicas y todas aquellas que requieren una interacción ágil con otros profesionales y con los pacientes". En consecuencia, la Comisión Nacional de Farmacología Clínica considera que "el Dr. Acosta no podrá llevar a cabo las actividades profesionales que un residente debe afrontar progresivamente durante sus años de formación y que constituyen la base de su formación profesional".
José Luis Acosta ha recurrido a los tribunales para defender su derecho a ocupar la plaza que le fue adjudicada. El próximo día 27 de marzo se celebrará el juicio, en el que José Luis intentará demostrar que, con las adecuadas ayudas técnicas, sus limitaciones no le impiden ejercer las funciones de dicha plaza.
Pudes mostrar tu apoyo y solidaridad a José Luis enviándole un correo electrónico a jlag41@wanadoo.es, o escribiéndole a:
José Luis Acosta García
C/ El Almendro 1 - Los Baldíos
CP. 38291 - La Laguna - Tenerife - España
Además de ser médico y de haber aprobado el MIR, José Luis Acosta tiene una atrofia multisistémica severa. Es una enfermedad degenerativa que que hace que tenga que desplazarse en silla de ruedas motorizada, y que le ha provocado una disartria progresiva, por lo que necesita de un sintetizador de voz, acoplado a un ordenador portátil, para expresarse. Padece una disfagia para líquidos y desde hace varios años tiene episodios de contracciones bruscas en músculos de la cintura escapular.
Las autoridades del Hospital Universitario de Canarias han impedido a José Luis incorporarse a su plaza, argumentando que sus limitaciones físicas son incompatibles con las funciones que debe desempeñar en ella. La Comisión de Docencia del Hospital, a la que José Luis recurrió, solicitó dictamen de la Comisión Nacional de Farmacología Clínica del Ministerio de Sanidad sobre las posibilidades de adaptar el aprendizaje de José Luis Acosta García. Dicho dictamen, emitido el pasado mes de febrero, concluye que "aunque José Luis Acosta puede adquirir, con las adaptaciones y medios tecnológicos adecuados, los conocimientos teóricos imprescindibles para la especialidad de Farmacología Clínica, existen graves limitaciones para que adquiera las habilidades necesarias para alcanzar la titulación, como son las habilidades clínicas y todas aquellas que requieren una interacción ágil con otros profesionales y con los pacientes". En consecuencia, la Comisión Nacional de Farmacología Clínica considera que "el Dr. Acosta no podrá llevar a cabo las actividades profesionales que un residente debe afrontar progresivamente durante sus años de formación y que constituyen la base de su formación profesional".
José Luis Acosta ha recurrido a los tribunales para defender su derecho a ocupar la plaza que le fue adjudicada. El próximo día 27 de marzo se celebrará el juicio, en el que José Luis intentará demostrar que, con las adecuadas ayudas técnicas, sus limitaciones no le impiden ejercer las funciones de dicha plaza.
Pudes mostrar tu apoyo y solidaridad a José Luis enviándole un correo electrónico a jlag41@wanadoo.es, o escribiéndole a:
José Luis Acosta García
C/ El Almendro 1 - Los Baldíos
CP. 38291 - La Laguna - Tenerife - España
