Aguja de MarearImagen de una brújula, tambien llamada antiguamente aguja de marear

28 abril 2005

Encuesta sobre discapacidad en Chile

El Fondo Nacional de la Discapacidad (FONADIS) ha hecho públicos los resultados del Primer Estudio Nacional de la Discapacidad – 2004, basado en una encuesta a 14.000 hogares, y según el cual el 12,9 por ciento de la población chilena presenta algún tipo de discapacidad.

Según el estudio, sólo una de cada dos personas con discapacidad residentes en Chile ha completado la enseñanza básica, una de cada ocho ha cursado Enseñanza Media completa y sólo una de cada veinte personas con discapacidad ha logrado acceder a la educación superior.

Dos tercios de las deficiencias que han causado las discapacidades de la población estudiada tienen su origen en enfermedades crónicas, y un 8 por ciento derivan de algún tipo de accidente.

Puede accederse a un resumen de los datos del estudio en la página web de FONADIS.

27 abril 2005

Envejecimiento, discapacidad intelectual y empleo

Esta mañana he participado en la presentación de un estudio sobre Envejecimiento de las personas con discapacidad intelectual en el ámbito del empeo en la Comunidad Foral de Navarra (hay un resumen del estudio en la página web de FEAPS Navarra). Las conclusiones las ha presentado Victorio, un miembro de los grupos de autogestión de FEAPS que trabaja en las brigadas de limpieza y jardinería de TASUBINSA, y que ha participado activamente en la investigación.

Con Victorio Latasa, Carolina Razquin e Ismael Cuesta, antes de la presentación del estudio Victorio ha lanzado algunos mensajes muy claros: que las preferencias y deseos de las personas con discapacidad intelectual son, en lo sustancial, similares a las del resto de las personas; que son ellos los que han de tomar las decisiones sobre su propia vida, y que el respeto a su libertad de elección implica la dotación de los recursos y apoyos necesarios para poder ejercitar sus propias opciones.

Después, en la comida que hemos compartido tras la presentación, hemos tenido ocasión de conversar sobre cosas menos trascendentes. Victorio me ha contado que prefiere la jardinería a la limpieza, porque el trabajo de jardinería se hace al aire libre, y me ha dicho que utiliza habitualmente Discapnet, y que le gusta porque es una web en la que "puede encontrar de todo", aunque echa de menos más información sobre lo que hacen las organizaciones y los grupos de autogestión, como el suyo.

24 abril 2005

Discablog, una bitácora para hablar de discapacidad

Me acaba de llegar, a través de una referencia posteada por Paula Maciel a la lista discapacidad y derechos humanos, la noticia de la creación de una nueva bitácora dedicada a la discapacidad. Se llama Discablog y está mantenida por un entrañable amigo, Carlos Egea.

Carlos Egea ha dedicado su vida profesional a la discapacidad. No sólo ha estado siempre buscando y siempre aprendiendo, como él mismo recuerda en la presentación de Discablog, pues también ha sabido encontrar y ha tenido tiempo para enseñar, y bena prueba de ello es su excelente página personal Disweb2000, una de las más conocidas y visitadas por los interesados en estar al día sobre los temas relacionados con la discapacidad.

Puede que sea verdad eso que dice Carlos de que es un loco entre muchos locos. ¡Bendita locura!. Por obra y gracia, que no culpa, de muchos "locos" como él, la reflexión sobre la discapacidad está viva en la red. Estoy seguro que el formato informal y directo de las bitácoras aportará frescura e inmediatez y animará a muchos otros locos a unirse a ese empeño de búsqueda y aprendizaje al que Carlos se viene dedicando.

Nueva Ley de Discapacidad en México

El día 21 de abril ha sido aprobado el Proyecto de Ley General de las Personas con Discapacidad de México. El proyecto fue aprobado en sesión de la H. Cámara de Diputados por 353 votos a favor, ningún voto en contra y ninguna abstención.

La nueva ley promueve la equiparación de oportunidades de participación social para las personas con discapacidad en los ámbitos de educación, salud, transporte y accesibilidad, deporte, cultura y recreación y acceso al desarrollo social, señalando que la discapacidad deberá incluirse en todas las acciones gubernamentales orientadas en favor de la sociedad.

La Ley General deroga los decretos por los que se había creado la Oficina de Representación para la Promoción e Integración Social de las Personas con Discapacidad y el Consejo Nacional Consultivo para la Integración de las Personas con Discapacidad. En su sustitución "Se creará el Consejo Nacional para las Personas con Discapacidad, el cual será el instrumento permanente de coordinación intersecretarial e interinstitucional que tiene por objeto contribuir al establecimiento de una política de Estado en la materia, así como promover, apoyar, fomentar, vigilar y evaluar las acciones, estrategias y programas derivados de esta Ley."

En materia laboral establece el diseño de un Programa Nacional de Trabajo y Capacitación para las Personas con Discapacidad, que sea la punta del desarrollo humano de este sector. En lo concerniente a la educación, la ley contempla la creación de un programa de becas, el reconocimiento a la lengua de signos mexicana y la asignación de un porcentaje de textos al Sistema Nacional de Bibliotecas en Escritura Braile.

La Ley contempla la creación de un banco de prótesis y de ayudas técnicas, tanto en la federación como en las entidades, la creación de Centros de Asistencia Social y la emisión de una clasificación nacional de discapacidades. También se establecen previsiones en materia de accesibilidad arquitectónica del entorno urbano y la vivienda, transporte público y comunicaciones, deporte y cultura, y seguridad pública.

La Ley entrará en vigor cuando sea publicada en el Diario Oficial de la Federación.

18 abril 2005

Tifloclub, una bitácora dedicada a la tiflotecnología

Enrique Varela ha puesto en marcha TIFLOCLUB, una bitácora dedicada a la tiflotecnología. La primera anotación, fechada hoy, está dedicada a la experiencia de GPS en móviles.

Desde 1995, Enrique Varela viene desarrollando iniciativas en la web dirigidas a "recoger las ambiciones de las primeras personas ciegas y deficientes visuales que por aquella época entraban en la red de redes hablando español". En 1997 creó TIFOCLUB (nombre que ahora ha recuperado para su nueva bitácora), una lista de correo que sigue vigente en los grupos de Yahoo, y que trata de forma exclusiva de temas relacionados con la tiflotecnología. También participó en la creación de TIFLONET, una lista de correo que también sigue funcionando, administrada por Oscar Gorri, y que se ocupa de temas relacionados con la tecnología aplicada a los ciegos y deficientes visuales.

En 1998, Enrique creó la ENTIFLOPEDIA, un documento lleno de trucos, secretillos y otras hierbas relacionadas con Windows, el sistema operativo que ha resultado más accesible para los ciegos. Pero esta experiencia murió por falta de colaboración.

Con TIFLOCLUB, Enrique Varela quiere crear un espacio colaborativo en el que ofrecer información sobre tecnología aplicada a la ceguera y la deficiencia visual a los curiosos lectores interesados en estos temas. Saludamos desde aquí esa iniciativa.

16 abril 2005

La atención de la dependencia, por fin en la agenda politica

En en el balance de su primer año de mandato, José Luis Rodríguez Zapatero ha planteado tres objetivos prioritarios para su segundo año de Gobierno: crecimiento económico y estabilidad en el empleo con diálogo social, las reformas de los estatutos de autonomía y la Ley de Dependencia, que ha anunciado para el próximo otoño.

La aprobación de la Ley de Dependencia también ha sido citada por el presidente en la carta que encabeza el documento "Un año de Gobierno", hecho público por el Gabinete de Comunicación de la Presidencia del Gobierno:

En lo que queda de año se aprobará la Ley de atención a las personas con dependencia, la gran ley social que España tiene aún pendiente. Esta ley debe garantizar la autonomía personal y la dignidad de todo ciudadano, incluidos mayores y discapacitados, quienes recibirán la asistencia necesaria por parte de los poderes públicos.


La atención de las personas dependientes se ha situado, por fin, en el lugar central que le corresponde en la agenda política. Confiemos en que, por fin, se aborde con decisión y grandeza de miras esta cuestión, que es sin duda uno de los retos más importantes para nuestra política social.

14 abril 2005

Un prejuicio infundado: el rechazo de los mayores a las telecomunicaciones

Los mayores no rechazan las nuevas tecnologías. Cuando tienen la oportunidad de conocer con tiempo su manejo y comprender bien su funcionamiento están dispuestos a utilizarlas y a reconocer sus ventajas.

Los problemas que encuentran los mayores al utilizar las nuevas tecnologías tienen que ver, en la mayor parte de los casos, con aspectos funcionales y cognitivos que no se tienen en cuenta en fase de diseño. Aunque no podemos considerar a los mayores como un grupo homogéneo, es bastante común que la persona mayor pueda tener ciertas dificultades relacionadas con las habilidades manipulativas y las capacidades sensoriales, sin olvidar otras menos visibles, como un mayor tiempo de reacción o una discriminación perceptiva que sobrepasa sus capacidades.

Estas consideraciones son de enorme importancia ya que si los mayores tienen que enfrentarse a aparatos difíciles de manipular, lo más probable es que generen actitudes negativas hacia ellos. Por eso es tan importante tener en cuenta estos aspectos en la fase de diseño. El diseño de nuevos productos y la adaptación de productos existentes, dentro de los criterios del "diseño para todos", es un objetivo insoslayable para evitar que haya grupos que no puedan beneficiarse de las ventajas que ofrece la sociedad de la información.

13 abril 2005

Las personas mayores y las personas con discapacidad ante las nuevas tecnologías

Las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones son un medio idóneo para facilitar la integración y mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad y de las personas mayores. Permiten el acceso a múltiples productos y servicios y facilitan las relaciones sociales, permitiendo superar barreras geográficas, acortar distancias y abrir nuevas vías de participación y de cooperación.

Sin embargo, lo cierto es que, en la actualidad, las personas mayores y las personas con discapacidad siguen teniendo problemas a la hora de acceder a esas nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones de las que tanto podrían beneficiarse.

La aplicabilidad real de las nuevas tecnologías en el caso de las personas con discapacidad y las personas mayores no corre paralela a sus posibilidades teóricas, debido a las limitaciones que afectan a la disponibilidad, asequibilidad, usabilidad y accesibilidad de los nuevos medios tecnológicos.

En este sector de complejidad y competitividad creciente, puede existir la tentación por parte de industriales y proveedores de centrar la atención en los segmentos del mercado que plantean una demanda agregada mayor o que tienen una mayor capacidad de pago y descuidar las necesidades de los demás usuarios, aumentando el riesgo de marginación de los grupos de mayor vulnerabilidad social.

Frente a esta tentación, la industria debería entender que un sistema o servicio de comunicación resulta más atractivo para el consumidor cuando permite el acceso de todas los potenciales usuarios y no sólo una parte. El éxito o el fracaso de un nuevo servicio depende en gran medida del número de usuarios potenciales y en la actualidad más del 20% del mercado de la Unión Europea lo constituyen personas mayores o con discapacidad.

Lograr un ajuste entre la lógica del marcado y las necesidades de los diversos grupos sociales no debería ser difícil: los servicios necesitan llegar a ser accesibles a todos los usuarios para lograr un mayor éxito difusión, y las personas mayores y con discapacidad necesitan acceder a estos servicios para poder beneficiarse de las enormes posibilidades que representan y para incorporarse con pleno derecho a la sociedad de la información. Este beneficio se produce en las dos direcciones, porque productos o servicios concebidos para personas con discapacidad son o pueden ser útiles a otros usuarios, como por ejemplo el teléfono manos libres, y productos y servicios destinados a un segmento concreto del mercado pueden ofrecer oportunidades a las personas con discapacidad, como por ejemplo el videoteléfono, que tan útil está resultando para los sordos aunque fue pensado, en principio, para usuarios sin deficiencias.

12 abril 2005

Demografía y dependencia

(Extracto de un artículo preparado para la revista Minusval, que resume algunos de los pasajes del primer capítulo del Libro Blanco sobre la atención a las personas en situación de dependencia en España)



El Consejo de Europa define la dependencia como “la necesidad de ayuda o asistencia importante para las actividades de la vida cotidiana”, o, de manera más precisa, como “un estado en el que se encuentran las personas que por razones ligadas a la falta o la pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual, tienen necesidad de asistencia y/o ayudas importantes a fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria y, de modo particular, los referentes al cuidado personal”.

Según definición, que ha sido ampliamente aceptada, la dependencia es el resultado de la concurrencia de tres factores: en primer lugar, la existencia de una limitación física, psíquica o intelectual que merma determinadas capacidades de la persona; en segundo lugar, la incapacidad de la persona para realizar por sí misma las actividades de la vida diaria y, en tercer lugar, la necesidad de asistencia o cuidados por parte de un tercero.

La demanda de cuidados para personas dependientes se ha venido incrementando de forma notable en los últimos años y va a seguir aumentando a un fuerte ritmo durante las próximas décadas, como consecuencia de la combinación de factores de carácter demográfico, médico y social, entre los que podemos citar el envejecimiento de la población, las mayores tasas de supervivencia de las personas afectadas por alteraciones congénitas, enfermedades y accidentes graves, y la creciente incidencia de los accidentes laborales y de tráfico. Ese crecimiento de las demandas coincide en el tiempo con la crisis de los sistemas de apoyo informal que tradicionalmente han venido dando respuesta a las necesidades de cuidados, que está motivada, fundamentalmente, por los cambios en el modelo de familia y la creciente incorporación de las mujeres al mundo laboral. Todo ello ha hecho que la dependencia se convierta en el mayor reto de la política social en nuestros días.

La evidencia empírica disponible muestra que existe una estrecha relación entre dependencia y envejecimiento, pues el porcentaje de personas con limitaciones en su capacidad funcional aumenta con la edad. Ese incremento no se produce a un ritmo constante, pues existe una edad (alrededor de los 80 años) en la que se acelera notablemente. No es extraño, por ello, que la dependencia se vea como un problema estrechamente vinculado al envejecimiento demográfico, y que, algunas veces, en una visión reduccionista, se tienda a considerar la dependencia como un fenómeno que afecta sólo a los mayores.

En realidad, la dependencia recorre toda la estructura de edades de la población y no puede circunscribirse al colectivo de las personas mayores, aun cuando sean éstas las que con más intensidad se ven afectadas. La dependencia puede aparecer en cualquier momento de la vida: puede estar presente desde el nacimiento, desencadenarse a raíz de un accidente o de una enfermedad aguda en la infancia, la juventud o la vida adulta o, más frecuentemente, ir apareciendo a medida que las personas envejecen, como consecuencia de enfermedades crónicas (enfermedad de Alzheimer, artritis, osteoporosis, etc.) o como reflejo de una pérdida general en las funciones fisiológicas, atribuible al proceso global de senescencia.

La dependencia puede también no aparecer, y de hecho en muchos casos no aparece aunque la persona haya alcanzado una edad muy avanzada. Existen una serie de variables de tipo social y ambiental (además de los factores genéticos), que condicionan la aparición y el desarrollo de los desencadenantes de la dependencia, en las que los individuos difieren entre sí. Esto quiere decir que es posible prevenir la dependencia promoviendo hábitos de vida saludables, mejorando la eficacia de los sistemas de atención de la salud y asegurando el tratamiento precoz de las enfermedades crónicas.

Las malformaciones congénitas, los accidentes (laborales, de tráfico, domésticos) las nuevas enfermedades invalidantes, como el sida, y el propio concurso de la edad, bajo determinadas circunstancias físicas y personales, son factores que contribuyen a hacer de la dependencia un problema social de primera magnitud. Ciertamente, el problema no es nuevo. De hecho, el desarrollo de las políticas de atención a las personas dependientes ha sido muy intenso en algunos países desde la posguerra y en la mayoría de los países de la UE, incluyendo España, desde comienzos de los años ochenta. Sin embargo, el proceso acelerado de envejecimiento de nuestra población está dando una dimensión nueva al fenómeno de la dependencia, tanto cuantitativa como cualitativamente, al coincidir con cambios profundos en la estructura social de la familia y de la población cuidadora.

Existe una clarísima interrelación entre la salud y las situaciones de dependencia. En concreto, se tiene constancia de la eficacia de las intervenciones sanitarias en edades medianas de la vida para prevenir la aparición de la dependencia en las edades más avanzadas, y se ha demostrado, asimismo, que la mejora de los hábitos de vida de la población contribuye significativamente a mejorar la esperanza de vida libre de dependencia. Esto confiere a las intervenciones sanitarias un importante papel a la hora de evitar o atrasar la aparición de la dependencia. Por otra parte, en los casos en que la dependencia ya está establecida, el cuidado de la salud es esencial para lograr una adecuada adaptación de la persona a su nueva situación y mejorar su calidad de vida. De hecho, la más que frecuente coexistencia de enfermedades activas complica la situación, hasta el punto que los casos que plantean mayores necesidades asistenciales son aquellos en las que la situación de dependencia funcional coincide con la pluripatología y la inestabilidad clínica.

Esta interrelación ha dado lugar al concepto de "espacio sociosanitario”. A este respecto, cabe destacar que la asimetría existente actualmente entre los servicios sanitarios y los sociales es, precisamente, una de las dificultades más significativas para la protección de las personas con dependencia, pues mientras la sanidad constituye un servicio de carácter universal y gratuito como derecho legal para todos los ciudadanos, los servicios sociales públicos tienen un carácter graciable y un desarrollo muy desigual. Organizar y coordinar ambos tipos de servicios es esencial para proporcionar una respuesta integral y eficaz.

La adecuada regulación de un sistema de protección social de las personas en situación de dependencia es la gran asignatura pendiente de la protección social en España. Además de tener en cuenta la experiencia de otros países de nuestro entorno que ya han abordado esa regulación, es preciso que los responsables de establecer ese sistema tengan en cuenta la diversidad y magnitud de las necesidades existentes y los perfiles de la población en situación de dependencia, para lo cual la Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud 1999 (EDDES 99) se ha revelado como una cantera de información excepcional.

11 abril 2005

Día internacional de concienciación contra el ruido

cartel de la campaña internacional de concenciación contra el ruido El próximo día 20 de abril se celebrará el día internacional de concienciación contra el ruido, un problema creciente en nuestra vida cotidiana. Cada vez más personas se ven afectadas por los niveles de ruido que existen en el hogar, el trabajo, la escuela y las calles. El ruido hace que disminuya nuestro estado de bienestar y es dañino para nuestra salud.

Más información sobre el día internacional de concienciación contra el ruido (en inglés) en http://www.lhh.org/noise/

Un portal sobre la pérdida auditiva

Ha llegado a mis manos un folleto promocional de www.spanish.hear-it.org, un completo portal sobre la pérdida auditiva que estrena su versión en español. Todavía no he tenido tiempo de estudiarlo a fondo, pero a primera vista parece bastante interesante.

El portal www.hear-it.org, originalmente publicado en inglés y ahora con versiones en español, alemán e italiano, ha sido creado y es mantenido por la organización 'Hear-it AISBL', que consta de los siguientes organismos: IFHOH (Federación internacional de personas con problemas de audición), AEA (Asociación europea de audioprotésicos) y EHIMA (Asociación europea de fabricantes de aparatos de audición), Knowles, Microtonic y Gennum. Se trata de un portal no comercial, y no se decanta por ningún tratamiento, audífono, ni fabricante de audífonos en particular.

Los mayores en la sociedad actual

Por primera vez en la historia coexisten cuatro generaciones de españoles. Los aumentos en la esperanza de vida, que ya roza los 80 años (75,7 para los varones y 83,1 para las mujeres) ha hecho que conocer a los bisnietos no sea un privilegio reservado solamente a unos pocos, sino una experiencia cada vez más normal.

Llegar a viejo es ya el horizonte normal en la vida de los ciudadanos. A principio de siglo XX, sólo una de cada cuatro personas llegaba a cumplir los 65 años; en las condiciones de mortalidad actuales, 86 de cada cien personas alcanzan la vejez. El número de personas mayores de 65 años supera ya con creces los siete millones (el 17,3% de la población). Los octogenarios son más de millón y medio, y el número de nonagenarios se acerca al cuarto de millón.

El aumento del número y de la proporción de personas mayores es un logro histórico: vivimos más y vivimos mejor. Constituye una de las transformaciones sociales más importantes producidas en el último tercio del pasado siglo. Una transformación que no se debe sólo a los avances médicos y a la universalización de la sanidad, sino también a muchos otros avances en el plano social, económico y cultural, que se han traducido en mejoras en las condiciones de vida, en la alimentación, en la educación, en el trabajo y en el ocio.

Nunca había habido en España tanta cantidad de vida. Ni tanta calidad. La mejora general de las condiciones de vida ha llegado también a los mayores, que han sido siempre un grupo especialmente vulnerable. Aunque todavía hay personas mayores que no disponen de medios económicos para llevar una vida digna, la universalización del sistema de protección social y la mejora gradual de las pensiones han contribuido a contener esa vulnerabilidad. Sin embargo, queda todavía por ganar una batalla decisiva para garantizar una adecuada calidad de vida en la vejez, la que supone atender a las personas mayores que no pueden realizar por sí mismos las actividades de la vida diaria.

Algunos mitos sobre la vejez

Hay muchos mitos sobre la vejez, profundamente instalados en el subconsciente colectivo, que no resisten el más elemental contraste con la realidad. El principal de ellos es el que nos lleva a pensar que todas las personas mayores se asemejan. Sin embargo, las personas de edad constituyen un grupo social muy diversificado. Envejecemos de formas singulares, que dependen de numerosos factores (el género, el nivel de formación, los estilos de vida, la actividad que hemos desempeñado, las aficiones, el hecho de vivir en un medio urbano o rural, el tamaño de la familia, las actitudes ante la vida…) que hacen que nos vayamos pareciendo cada vez menos conforme vamos envejeciendo. Tanto nuestro estado de salud como nuestra visión del mundo y la actividad que somos capaces de desarrollar a una edad avanzada, son una síntesis de la experiencia que hemos acumulado a lo largo de toda nuestra vida.

Otro mito muy extendido es que el hombre y la mujer envejecen de la misma forma. Lo cierto es que las diferencias son sustanciales (basta considerar los más de siete años que distancian la esperanza de vida de varones y mujeres) y crecientes. Algunas de estas diferencias obedecen a factores biológicos, pero muchas otras se deben a las diversas funciones y responsabilidades que hombres y mujeres han asumido a lo largo de su vida. La mujer no siempre ha sido más longeva que el hombre. Las diferencias en la longevidad aparecieron a medida que el desarrollo económico y los cambios sociales fueron eliminando algunos de los riesgos más importantes para la salud femenina. Con la reducción de la natalidad y las mejoras en las condiciones de vida y de higiene, el riesgo de morir en el parto disminuyó. Paralelamente, la división del trabajo propia de la industrialización llevó al hombre a asumir más riesgos ocupacionales que, al combinarse con otros factores relacionados con los estilos de vida, han contribuido a que se produzca un número mayor de defunciones prematuras entre los hombres.

Un tercer mito es la idea de que las personas de edad son frágiles. La realidad es que la mayoría de las personas mayores siguen estando en condiciones de salud adecuadas y mantienen la capacidad para vivir de forma independiente. Los que requieren asistencia para las actividades cotidianas constituyen una minoría y son, por lo general, los muy ancianos, pues el deterioro de las habilidades funcionales comienza a presentarse, en la mayoría de los casos, a partir de los ochenta años. Estudios recientes indican que el nivel de discapacidades graves está disminuyendo paulatinamente en el grupo de las personas de edad, debido a las mejoras en la atención sanitaria y en la prevención.

El cuarto de los mitos es que los mayores no tienen nada para aportar. Nada más lejos de la realidad. Basta con mirar alrededor para darse cuenta de lo mucho que nuestra sociedad se está enriqueciendo con las vivencias, la experiencia y la contribución de los mayores. Muchos artistas e intelectuales mantienen una plenitud creativa bastantes años después de la edad a la que podrían haberse jubilado. Según la última encuesta de población activa, el 17% de los licenciados universitarios y el 63% de los doctores continúan activos entre los 65 y los 69 años, y una proporción igualmente significativa (4% de los licenciados y 26% de los doctores) lo hacen incluso después de los 70 años.

Por otra parte, son muchas las personas de edad que ocupan su tiempo en tareas no remuneradas, que suponen aportes importantes a la economía y a la sociedad. Una contribución especialmente significativa es la que están haciendo tantas y tantas mujeres mayores que, además de cuidar a sus nietos (y en ocasiones también a sus hijos, que cada vez permanecen más tiempo en el hogar paterno), siguen atendiendo a otros miembros de su familia, a veces, incluso, a sus propios padres octogenarios o nonagenarios.

Queda un último mito, que ha calado profundamente en el discurso social, pero que tampoco se sostiene ante un contraste crítico con los hechos: que las personas de edad son una carga para la sociedad. Habitualmente se enfatiza el costo que representa el sistema de pensiones y la atención de salud de las personas mayores, en lugar de destacar los sustanciales aportes que éstos hacen a la sociedad. Suele olvidarse que los recursos económicos que los mayores reciben del sistema de protección social, aparte de ser la contraprestación por las cotizaciones e impuestos que pagaron durante su vida activa, alimentan la actividad económica y contribuyen a generar riqueza.

También se olvida que los recursos que se dedican a la atención de las necesidades de las personas mayores se están empleando simultáneamente en mejorar la calidad de vida y en crear empleo, pues los servicios para los mayores son intensivos en trabajo y constituyen uno de los yacimientos de empleo más importantes. La inversión en servicios para los mayores genera importantes retornos económicos que confirman su eficacia como mecanismo de generación de actividad económica y de empleo. Dos ejemplos, no precisamente recientes pero especialmente significativos, son el mantenimiento de empleo del sector turístico en temporada baja inducido por los programa de vacaciones para la tercera edad del IMSERSO, iniciados en la década de los ochenta, y la reactivación que los balnearios españoles experimentaron cuando se pusieron en marcha, también por el IMSERSO, los programas de termalismo social.

Las formas de vida de los mayores: un cambio tranquilo

El papel de los mayores en nuestra sociedad y, como consecuencia, sus pautas de consumo y de ocio, están cambiando de forma gradual, pero perfectamente perceptible. Si hasta hace pocos años se consideraba, por ejemplo, que las nuevas tecnologías tenían que buscar su clientela dentro de las capas más jóvenes de la sociedad, hoy ya nadie discute, dentro de ese sector, que los mayores son un grupo de consumidores con un gran potencial.

El ordenador se ha convertido en un regalo típico de jubilación, y se calcula que a finales de 2005 más de tres millones de jubilados utilizarán Internet. Desmintiendo prejuicios infundados, las personas mayores se han revelado como usuarios entusiastas, capaces de aprender rápidamente a desenvolverse en este nuevo medio. Gracias al tiempo del que disponen, son capaces de acumular en pocos meses una dilatada experiencia.

Otro rasgo significativo es el incremento del número de personas mayores que han optado por vivir solas. De acuerdo con los datos del último censo, en 2001 eran ya más de un millón. La mayor parte de las veces, para estas personas, vivir solo no significa estar aislado (de hecho, la inmensa mayoría siguen manteniendo contactos frecuentes y satisfactorios con sus familiares), sino vivir de forma independiente, tener la oportunidad de organizar autónomamente el tiempo y disfrutar a fondo de él.

Todos estos cambios están derribando los mitos que, hasta ahora, condicionaban nuestra percepción de la vejez. La imagen social de los mayores ha mejorado gradualmente y lo seguirá haciendo en el futuro. Conforme la presencia de los mayores, activos y capaces, se vaya haciendo más evidente en distintos ámbitos de la vida y se vayan reduciendo las distancias que todavía separan el nivel de instrucción y la situación económica de los mayores del resto de la sociedad, los ciudadanos irán descubriendo el potencial y la contribución que los mayores hacen a la sociedad.

10 abril 2005

Indormas

La palabra indorma significa treta, artificio o fantasía. Es una posible deformación de “indrómina” (mentira, exageración, enredo, usada en León, Zamora, Salamanca y Extremadura) que deriva a su vez de “andrómina” (embuste, enredo con que se pretende alucinar). La voz suele utilizarse en plural.



Mi madre me decía que andaba siempre enredando con mis indormas. Después de muchos años, he caído en la cuenta de que no sé muy bien lo que significa esa palabra que, sin embargo, tan bien parecía definirme. No está en el diccionario de la Real Academia y Google, si se busca en plural (que es como normalmente se usa la palabra) no da ningún resultado. En singular, Google refiere una quincena de páginas en español que contienen la voz "indorma", pero en la mayoría de ellas lo que hay es una errata en la palabra "informa", causada sin duda por la proximidad de la D y la F en los teclados QWERTY. Hay, sin embargo, una entrada (El fichero lexico del habla de Soria, de José Luis Herrero, del Centro Regional de la UNED en Soria, http://web.usal.es/~joluin/investigacion/soriafichero.pdf) que me ha permitido confirmar que la voz "indorma" se utiliza en Soria con un contenido semántico similar al que presenta en la comarca de Cazorla.

Según Herrero, que ha documentado el uso de la voz en Cerbón, una localidad de medio centenar de habitantes de la provincia de Soria, indorma significa "treta o artificio", y es una probable deformación de indrómina, que se utiliza para "enredo" en Salamanca, y que he podido comprobar que también es de uso común en León, Zamora y Extremadura para designar las mentiras o exageraciones a que algunas personas son dadas. Herrero añade que indrómina Una representación mitológica de Andrómedaderiva a su vez de andrómina, definida en el Diccionario de la RAE como término coloquial para "embuste, enredo con que se pretende alucinar". El DRAE anota que se usa más en plural y que su origen es desconocido, aunque deriva quizá del nombre de Andrómeda, personaje mitológico. Herrero añade, además, que según apunta Joan Corominas con muchas reservas, es posible que el mito de Andrómeda, popularizado en el Renacimiento por las traducciones de la Metamorfosis de Ovidio, se tomara como ejemplo antonomásico de un cuento maravilloso e increible, como aquellas indormas con las que me gané fama de fantástico en mi niñez.

Los ejemplos de uso de la voz andróminas en la literatura son varíados. Galdós, en un pasaje de "La desheredada", de clara influencia cervantina, la utiliza con el valor de idea falsa o fantasiosa, con la que se enreda el razonamiento:


- ¿Para qué andar con farsas? No somos hijos de don Tomás Rufete ni de doña Francisca Guillén. Esos dos señores, a quienes yo quiero mucho, muchísimo, no fueron nuestros padres verdaderos. Nos criaron fingiendo ser nuestros papás y llamándonos hijos, porque el mundo... ¡Qué mundo éste! [...]
- ¿De dónde has sacado esas andróminas? ¿Quién te ha metido esta estopa en la cabeza? -le pregunta su tía, la Sanguijuelera.
- Mi tío el canónigo.

En Niebla, Unamuno pone la palabra andróminas en boca de Ludivina, cuando intenta dar un contrapunto de sensatez a las elucubraciones de un Augusto alterado tras descubrir su condición de personaje de ficción:


Llegó a su casa, Ilamó, y Liduvina, que salió a abrirle, palideció al verle.
—¿Qué es eso, Liduvina, de qué te asustas?
—¡Jesús! ¡Jesús! El señorito parece más muerto que vivo... Trae cara de ser del otro mundo...
—Del otro mundo vengo, Liduvina, y al otro mundo voy. Y no estoy ni muerto ni vivo.
—Pero ¿es que se ha vuelto loco? ¡Domingo! ¡Domingo!
—No llames a tu marido, Liduvina. Y no estoy loco, ¡no! Ni estoy, te repito, muerto, aunque me moriré muy pronto, ni tampoco vivo.
—Pero ¿qué dice usted?
—Que no existo, Liduvina, que no existo; que soy un ente de ficción, como un personaje de novela...
—¡Bah, cosas de libros! Tome algo fortificante, acuéstese, arrópese y no haga caso de esas fantasías...
—Pero ¿tú crees Liduvina, que yo existo?
—¡Vamos, vamos, déjese de esas andróminas, señorito; a cenar y a la cama! ¡Y mañana será otro día!
«Pienso, luego soy —se decía Augusto, añadiéndose—: Todo lo que piensa es y todo lo que es piensa. Sí, todo lo que es piensa. Soy, luego pienso.»

En mi búsqueda he podido constatar que las voces andrómina e indrómina tienen muchos otros significados. En Cañamero (Cáceres) indrómina se usa para referirse a las personas mandonas, y en muchos otros lugares andróminas designa muebles o trastos viejos, e incluso se usa, en acepción reciente, para referirse a los "gadgets" electrónicos a los que también soy bastante aficionado). Las andróminas vendrían a ser, desde ese punto de vista, el equivalente semántico de los corotos de Venezuela, término extendido también por Ecuador, Colombia, Panamá, Santo Domingo y Puerto Rico, con el valor de trastos, trebejos, bártulos o baratijas.

A propósito de los corotos, Angel Rosenblat (Estudios sobre el habla de Venezuela. Buenas y malas palabras. Monte Avila Editores. Caracas, 1984) desmonta la hermosa versión etimológica que me contaron, hace ya muchos años, en Venezuela:


Sobre el origen de coroto hay una hermosa anécdota. Se dice que Guzmán Blanco trajo de París un lienzo de Corot, el famoso paisajista. El general solía recomendar machaconamente al servicio: ¡Cuidado con el Corot!. Las criadas empezaron a burlarse del coroto del general, y la expresión se extendió a objetos más diversos.

Una variante de la anécdota atribuye dos cuadros de Corot al general José Tadeo Monagas. Al desplomarse la dictadura monaguista el pueblo saqueó la residencia presidencia y arrastró por las calles los dos Corot, particularmente apreciados por el presidente. Uno de los excontertulios, al ver la suerte infortunada de los cuadros exclamó: ¡Adiós corotos!.

La explicación es demasiado bonita para ser verdadera. Además, la palabra coroto era general ya antes de la época de Guzmán Blanco, antes de la caída de los Monagas, que fue en marzo de 1858, y seguramente antes de la existencia misma de Corot.

El testimonio más antiguo que tenemos hasta ahora es de Núñez de Cáceres, en su Memoria sobre Venezuela y Caracas, probablemente de 1851 01852. Coroto era la cosa inútil, el cacharro roto. En toda la literatura venezolana son infinitos, y las acepciones, diversas. Puede designar un objeto de nombre desconocido o que no se quiere nombrar: ¡Alcánceme ese coroto!, ¿Qué coroto es ése?. O un objeto despreciable: ¡Tire ese coroto!. Pero puede abarcar todos los objetos de una casa, incluyendo los muebles, o todas las mercancías de un establecimiento, con la estantería: ¿Fulano se marchó con todos los corotos!, ¡Estoy mudando los corotos!. ¿Fulano con sus corotos!, se oye alborozadamente en las prisiones, porque es anuncio de libertad. Coroto puede ser también asunto, negocio. Es decir, que absorbe todos los usos de la palabra cosa: ¡Tengo hablarte de un coroto!, ¡Tengo que hacer un coroto!.

Estar metido entre los corotos es estar de punta en blanco, luciendo las mejores prendas. ¡Adiós, coroto! Es expresiva exclamación de asombro. Y entregar los corotos (como entregar los papeles) es morirse: ¡Qué vida! ¡El día menos pensado uno entrega los corotos!.

¿Y de dónde viene una palabra tan afortunada si nada tiene que ver con Corot? Su origen es realmente humilde. Como el de casi todas las cosas grandes. Es sin duda una voz indígena.

07 abril 2005

Internet accesible

La esencia de la Web es la posibilidad de compartir y relacionar información.

La Web puede permitirnos salvar las fronteras de la comunicación y construir una auténtica inteligencia colectiva. Para lograrlo, tenemos que construir una web accesible para todos.

El acceso a las páginas web y a su contenido presenta una serie de problemas para las personas con discapacidades físicas, sensoriales o cognitivas. Una buena parte de los más de 3,5 millones de ciudadanos españoles que tienen algún tipo de discapacidad y de los casi siete millones de ciudadanos mayores de 65 años pueden verse imposibilitados para acceder a la información y a los servicios que ofrecen los nuevos medios de comunicación.

Estas dificultades podrían reducirse considerablemente si quienes desarrollan los sitios web y mantienen sus contenidos tuvieran en cuenta las necesidades de las personas con discapacidad y la diversidad de formas de acceso (condicionada por los distintos tipos de terminales existentes, el software, la velocidad de la conexión y muchos otros factores) y respetaran unas sencillas normas de estructura y diseño de las páginas web. El problema es que estas normas no son todavía suficientemente conocidas ni aplicadas.

02 abril 2005

Titulares de El País