Aguja de MarearImagen de una brújula, tambien llamada antiguamente aguja de marear

21 junio 2005

La Seguridad Social, dispuesta a aportar 1.700 millones de euros para financiar la asistencia a personas dependientes.

Según una noticia aparecida hoy en elconfidencial.com, el Gobierno ya ha puesto sobre la mesa en las negociaciones previas con los sindicatos unos 1.700 millones de euros (dos décimas del PIB) que podrían incluirse en los Presupuestos Generales del Estado de 2006. Ese dinero saldría de los excedentes de la Seguridad Social, sin necesidad de tocar el Fondo de Reserva ni de subir las cotizaciones.

Según el esquema de financiación que se está manejando, la Seguridad Social pagaría la dependencia en los años de puesta en marcha de la prestación. Pasados unos diez años, la financiación pasaría a depender exclusivamente de los Presupuestos Generales del Estado. Ese esquema permite aprovechar la actual salud financiera de la Seguridad Social, producto del aumento en el número de afiliados y la menor entrada de personas mayores de 65 años en el sistema.

Según los planes del Gobierno, el proyecto de ley de Autonomía Personal y atención de la Dependencia debe ser enviado al parlamento durante el mes de septiembre para que pueda ser aprobado en el último trimestre del año y entrar en vigor el 1 de enero de 2006.

Los 1.700 millones de euros son sólo una cantidad inicial para comenzar la puesta en marcha del sistema, cuyo coste anual, cuando la prestación esté totalmente implantada, puede rondar los 9.000 millones de euros (un punto del PIB).

Nace Ciberamérica, punto de encuentro de Iberoamérica en la red

Ciberamérica, el portal iberoamericanoYa está en la red el portal Ciberamérica, una iniciativa que nace con la vocación de convertirse en el lugar de referencia de lo iberoamericano en internet. Es una plataforma de contacto y cooperación para los diferentes actores políticos, sociales, económicos y culturales iberoamericanos, un foro de discusión sobre la realidad iberoamericana y un reerente para el establecimiento de la agenda iberoamericana en el ciberespacio.

El Programa de Cooperación Iberoamericana Ciberamérica fue aprobado en la XIII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, 2003). Con el apoyo de los 22 países de la Comunidad Iberoamericana, Ciberamérica nace con la misión de ofrecer contenidos y servicios de calidad, orientados a las necesidades y demandas del público iberoamericano, y para contribuir a la articulación del espacio social, institucional, económico y cultural iberoamericano, potenciando la presencia de Iberoamérica en el mundo a través de internet.

Ciberamérica es una gran enciclopedia virtual Iberoamericana donde se puede encontrar información sobre la creatividad, el conocimiento, la actualidad y el quehacer iberoamericano. Es una ventana a la realidad de los 22 países que conforman la Comunidad Iberoamericana y un portal de portales, punto de encuentro de Iberoamérica en la red.

El portal Ciberamérica está estructurado en canales, que ofrecen información en profundidad sobre diferentes temáticas, teniendo en cuenta la especificidad de cada uno de los países de la Comunidad Iberoamericana. Estos canales son Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Sociedad, Gobierno y Administración, Economía y Empresa, Turismo, Medio ambiente, Salud, Cooperación, Derechos Humanos e Identidad y diversidad. Cada uno de estos canales contiene información diferenciada y de calidad, con una selección de enlaces comentados que permiten acceder fácil y rápidamente a los principales recursos en internet sobre las temáticas desarrolladas.

Bajo el título Conocer Iberoamérica se ha destacado información general de los 22 países iberoamericanos referida a datos básicos, territorio, población, economía, gobierno y administración, condiciones sociales, cultura y comunicación, turismo e historia.

Ciberamérica cuenta, además, con una sección dedicada a la Conferencia Iberoamericana, que desarrolla la información generada por las Cumbres de Jefes de Estado y de Gobierno, las Conferencias sectoriales y los programas y proyectos de Cooperación Iberoamericana.

El portal ofrece una amplia gama de servicios a sus usuarios, desde los más habituales hasta los más avanzados, pasando por utilidades específicamente orientadas a la audiencia iberoamericana, como un traductor en línea español-portugués y portugués-español y una completa guía con las direcciones y teléfonos de organismos públicos, establecimientos educativos y culturales, empresas y organizaciones de los 22 países iberoamericanos. Toda la información recogida en el portal Ciberamérica está disponible en español y portugués.

El proyecto ha sido financiado, en su primera fase de desarrollo, por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio de España. La Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) es la titular del programa. La gestión integral del portal ha sido encomendada por la SEGIB a Fundosa Teleservicios, una empresa del grupo ONCE especializada en desarrollos para internet.







La estructura actual de contenidos de Ciberamerica.org es la siguiente:

En español:

Conferencia Iberoamericana

Canales

En portugués:

Conferência Ibero-Americana

Canais

Conhecer Ibero-América

Serviços


Primer Congreso Iberoamericano sobre “Discapacidad, Familia y Comunidad”,

Por primera vez en Argentina, la temática de la discapacidad será abordada en forma integrada en su relación con la familia y la comunidad.

La Asociación AMAR organiza el 1º Congreso Iberoamericano sobre “Discapacidad, Familia y Comunidad”, que se realizará el 8, 9 y 10 de octubre en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. El congreso cuenta con el auspicio de UNICEF, de la Sociedad Argentina de Pediatría, de FEAPS (Confederación de organizaciones a favor de personas con discapacidad intelectual de España) y Parkland Community Living and Supports Society, de Canadá, entre otras importantes organizaciones.

El congreso se propone resaltar el rol protagónico de la familia y su accionar estratégico en el desarrollo de la persona con discapacidad, así como informar y sensibilizar a la comunidad para generar un mayor apoyo, integración y calidad de vida para todas las personas.

Para abordar la temática e intercambiar experiencias, se cuenta con la intervención de un importante grupo de referentes internacionales y nacionales en el ámbito de la discapacidad. Entre los invitados internacionales presentes se encuentran:
  • España: Dr. Jesús Flórez Beledo, Depto de Fisiología y Farmacología, Facultad de medicina de la Universidad de Cantabria; Dr. Demetrio Casado, ex Director del Real Patronato sobre discapacidad; Dr Javier Tamarit, responsable del Depto. de calidad del FEAPS; Dr Climent Giné, Decano de la Facultad de Psicología de la Universidad de Ramón Llull; representando FEAPS, Lic. Beatriz Vega Sagredo, Lic. María Luisa de Ramón Laca y Milagros Moreno Muñoz.
  • Perú: Dra. Liliana Mayo, Directora del Centro Ann Sullivan, Centro de Desarrollo Humano, Universidad de Kansas, USA.
  • Chile: Prof. Patricia Araneda Castex Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación.
  • Venezuela: Lic. Christian Guiralt Gerente de Desarrollo Deportivo de Olimpiadas Especiales América Latina.
  • Estados Unidos: Dr. Robert Schalock, ex Presidente de la Asociación Americana para el Retraso Mental y Dra. Judith LeBlanc, del Centro de Desarrollo Humano de la Universidad de Kansas.
  • Canadá: Phillip M. Sthephan, Director Ejecutivo de Parckland Community Living and Supports Society.
  • Italia: Leonardo John, técnico ortopedista de Sunrise Medical.

Bajo el slogan “Nos Superamos Juntos”, el Congreso está dirigido a profesionales de la salud, a docentes, familiares, estudiantes y comunidad en general. Porque la discapacidad es un tema que compete a todos y sobre el cual todos tenemos un nivel de responsabilidad.

Algunos datos sobre la discapacidad en Argentina:

La Encuesta Nacional de Discapacidad 2002/2003, complementaria del Censo nacional 2001 (ENDI) realizada por el INDEC ha permitido determinar la existencia, de cerca de 2.200.000 personas con discapacidad, distribuidos entre niños (12%), jóvenes y adultos (48%) y ancianos (40%).

Plantea además que en el 20% de los hogares de la República Argentina vive al menos una persona con discapacidad. Esto pone de manifiesto que al menos la quinta parte de los hogares argentinos, comparte las dificultades y limitaciones que afectan a la persona con discapacidad. Ocuparse de la temática de la discapacidad, por tanto, no es solo atender a la persona que la posee sino también a su entorno familiar.

Si bien 4 de cada 10 personas mayores de 65 años son portadoras de discapacidades, no hay que olvidar que niños, jóvenes y adultos también son portadores de discapacidades, y que éstas pueden originarse al nacer o pueden adquirirse a lo largo de la vida.

También es relevante saber que en Argentina un 40% de las personas con discapacidad está fuera de la seguridad social y es aquí donde se evidencia el rol y protagonismo de la familia apoyando en el cuidado cotidiano, así como en el sostenimiento económico, en muy alta proporción .

La Asociación AMAR:

AMAR es una asociación formada y dirigida por familiares de personas con discapacidad. Su trayectoria de más de treinta años consolida su misión de mejoría constante de la calidad de su servicio de atención y contención a personas con discapacidad, orientación y apoyo a sus familias y formación a profesionales. Sus programas de actividad describen una visión integral y un abordaje innovador de la problemática de la discapacidad.

El Hogar y Centro de Día, fundamentos de la existencia de la organización y su actividad central, están dirigidos a personas con discapacidades severas y moderadas a los cuales se brinda una atención personalizada. La acción terapéutica es complementada con proyectos innovadores, como es el caso de la Escuela Amar Tango Danza, abierta a la comunidad en general.

www.asociacionamar.org.ar

20 junio 2005

Vida Independiente

Durante las últimas décadas hemos asistido a un importante cambio en la concepción de la discapacidad. Los planteamientos tradicionales, centrados en la asistencia y en la recuperación de las capacidades funcionales, han ido siendo sustituidos por otros que destacan mucho más la identificación y la eliminación de los diversos obstáculos a la igualdad de oportunidades y a la plena participación de las personas con discapacidad en todos los aspectos de la vida. Se ha abierto paso el convencimiento de que, si se modifica la forma en que están organizadas nuestras sociedades, es posible reducir considerablemente e incluso eliminar los obstáculos a los que se enfrentan cada día las personas con discapacidad y muchos otros grupos para llevar una vida independiente y plena.

Este proceso de cambio conceptual ha surgido de la tensión entre dos modelos o formas diferentes de entender la discapacidad, los denominados modelos médico y social.

El modelo médico o rehabilitador enfoca las consecuencias de la enfermedad como un problema “personal”, causado directamente por una enfermedad, un traumatismo o cualquier otra alteración de la salud, que requiere asistencia médica y rehabilitadora en forma de un tratamiento individualizado, prestado por profesionales. En este modelo, el manejo de las consecuencias de la enfermedad está dirigido a facilitar la adaptación de la persona a su nueva situación. En el ámbito político, la respuesta fundamental desde este modelo al reto que plantea la discapacidad sería la modificación y reforma de la política de atención a la salud.

El modelo social, por su parte, enfoca la cuestión desde el punto de vista de la integración de las personas con discapacidad en la sociedad, considerando que la discapacidad no es un atributo de la persona, sino un complejo conjunto de condiciones, muchas de las cuales están originadas o agravadas por el entorno social. Por consiguiente la solución exige la acción social, y la sociedad tiene la responsabilidad colectiva de realizar las modificaciones necesarias en el entorno para facilitar la plena participación en todas las esferas de la vida social de las personas que con discapacidad. En el nivel político, esta responsabilidad se configura como una cuestión de derechos humanos.

El movimiento de Vida Independiente ha sido el principal impulsor de una concepción de la discapacidad basada en el modelo social, al plantear un paradigma de intervención social que se enfrenta abiertamente a la concepción tradicional de la discapacidad, tal y como había sido definida por el modelo rehabilitador. La aparición de este movimiento tiene una enorme importancia social, pues supone que, después de muchos años de predominancia de la perspectiva de los profesionales y de los familiares, adoptada por las personas con discapacidad casi sin resistencia, las personas con limitaciones funcionales han sido capaces de elaborar un discurso propio.

La historia del movimiento de Vida Independiente está estrechamente relacionada con las luchas por los derechos civiles que, en las décadas de los años 50 y 60 del pasado siglo, desarrollaron los afro-americanos en los Estados Unidos. Algunos aspectos, como el maltrato y la discriminación, que en el caso de los afro-americanos estaba basada en el racismo y en el caso de las personas con discapacidad en una concepción asistencialista y caritativa, que negaba a las personas con discapacidad la capacidad para tomar sus propias decisiones y participar activamente en la vida comunitaria; la existencia, en ambos casos, de estereotipos sociales erróneos que contribuían a perpetuar las situaciones de marginación y discriminación, y la coincidencia en las estrategias y tácticas utilizadas por ambos movimientos, son muy similares. El valor de Rosa Parks, conocida como “la madre del movimiento por los Derechos Civiles”, cuando se negó a obedecer la orden del conductor del ómnibus que la conminaba a cederle el asiento a un pasajero blanco y dijo simplemente “No”, fue un ejemplo a seguir para muchas personas con discapacidad, cuyos desafíos eran similares.

La historia y la filosofía del movimiento de Vida Independiente tiene también mucho en común con otros movimientos políticos y sociales de finales de los años 60 y principios de los 70 del siglo XX, como el movimiento a favor de la desinstitucionalización de las personas con deficiencias mentales, basado en el principio de normalización, un concepto desarrollado por el sociólogo canadiense Wolfensberger, que defendía que las personas con deficiencias en el desarrollo deben vivir en el ambiente más "normal" posible para poder llegar a comportarse "normalmente".

Otro movimiento que influyó en el de Vida Independiente fue el de autoayuda, que, aunque comenzó en los años 50 con la fundación de Alcohólicos Anónimos, adquirió importancia en los años 70. Los grupos de autoayuda son estructuras grupales voluntarias, usualmente formadas por iguales que se han reunido para la asistencia mutua con el fin de satisfacer una necesidad común o un problema que perturba seriamente su vida, y para conseguir cambios personales o sociales deseados. En los grupos de autoayuda se hace hincapié en las interacciones cara a cara y en la asunción de responsabilidad por parte de sus miembros. La ayuda mutua y el apoyo de los iguales son puntos clave en la filosofía de Vida Independiente, según la cual, las personas con impedimentos similares tienen mayores posibilidades de ayudarse y entenderse unos a otros que aquellos individuos que no comparten un determinado problema.

El movimiento de Vida Independiente también estuvo influenciado por la corriente de demedicalización, que incorpora una visión crítica del poder de la comunidad médica y aboga por un papel más activo de la persona, no como “paciente” sino como “agente” a la hora de definir y cubrir sus propias necesidades de salud, y por el consumerismo, que aportó al movimiento de Vida Independiente la idea de que los consumidores de bienes y servicios tienen el derecho de elegir las opciones que se les ofrecen y de controlar su calidad.

El movimiento de Vida Independiente hizo que las personas con discapacidad ya no se vieron más a sí mismas como enfermas ni como personas que necesitaran ser “reparadas”, y que la discapacidad comenzara a verse como una experiencia natural de la vida, y no como una tragedia que impide el desarrollo de una vida normal. Las personas con discapacidad asumieron que eran ellos mismos los que habían de tomar las decisiones sobre sus vidas, hasta entonces monopolizadas por los profesionales médicos o de rehabilitación. Gracias a estos principios, las personas con discapacidad comenzaron a verse a sí mismas como valiosas y capaces, en vez de como víctimas pasivas, objetos de caridad, o seres incompletos.

El movimiento de vida independiente en España es incipiente y apenas despunta en el panorama de la política social en nuestro país, según afirma en uno de sus documentos recientes (Ideas para una vida activa en igualdad de oportunidades. El futuro de la inDependencia, Madrid, agosto de 2004) el Foro de Vida Independiente, una comunidad virtual, articulada a través de Internet, de personas con limitaciones funcionales que defienden una serie de reivindicaciones que todavía a muchos se les antojan revolucionarias: la primera, que se respete su derecho a tomar las riendas de sus propias vidas; la segunda, concebir la discapacidad no como una enfermedad, sino como parte de la riqueza y diversidad de la sociedad.

A pesar de esa falta de arraigo en nuestro país, la filosofía de Vida Independiente está calando hondo entre las personas con discapacidad y, poco a poco, entre los responsables de las políticas públicas. Una prueba de ello es la organización, en abril de 2003, del Congreso Europeo de Vida Independiente, que tuvo lugar en la Isla de Tenerife, promovido por el Cabildo de Tenerife, a través de la Sociedad Insular para la Promoción del Minusválido (SINPROMI S.L.) y el Instituto de Migraciones y Servicios Sociales (IMSERSO). Otra prueba es que el Foro de Vida Independiente, en sólo cuatro años de andadura, se ha consolidado como uno de los puntos de referencia en la reflexión sobre la discapacidad y en la lucha por los derechos de las personas con discapacidad en España. Su filosofía de la discapacidad se resume en el lema "nada sobre nosotros sin nosotros".

El manifiesto del Foro de Vida Independiente, en el que se sintetiza esta filosofía, comienza, precisamente, afirmando que el desarrollo de la humanidad se basa en la diversidad, y que la discapacidad es una parte inherente de esa diversidad, a la que contribuye de manera positiva. Toda vida tiene un gran valor y todo ser humano debe disponer de las oportunidades y alternativas necesarias para que pueda decidir sobre los asuntos que afectan a su vida. Los principios básicos de la filosofía de Vida Independiente son los derechos humanos y civiles, la autodeterminación, la autoayuda, la posibilidad para ejercer poder, la responsabilidad sobre la propia vida y acciones y el derecho a asumir riesgos.

El manifiesto del Foro de Vida Independiente rechaza la idea de que vivir con discapacidad implica sólo sufrimiento, opresión y marginación, el que sean otros los que decidan por las personas con discapacidad y la impunidad ante el incumplimiento de la legislación y normas que intentan garantizar los derechos de las personas con discapacidad. Rechaza el modelo médico de la discapacidad, que clasifica a las personas con discapacidad por patologías y las divide artificialmente, dificultando la puesta en marcha, la eficacia y la eficiencia de los servicios para las personas con discapacidad. Rechaza el carácter discrecional y graciable que todavía tiene la accesibilidad al entorno, a edificios y al transporte, a la comunicación, y del acceso a las aplicaciones tecnológicas necesarias; las graves insuficiencias y deficiencias en la aplicación de la legislación que impiden el acceso de las personas con discapacidad al sistema educativo en igualdad de oportunidades, y la especial marginación de las mujeres con discapacidad que sufren, por partida doble, como mujeres y como personas con discapacidad, la presión de un entorno hostil hacia su condición.

Las personas con discapacidad agrupadas en el Foro de Vida Independiente reclaman que se escuche su voz en todos los debates sobre temas que inciden sobre sus vidas, en especial el tema de la Bioética, y recuerdan que ha de ponerse un especial énfasis cuando se trata de personas con deficiencias cognitivas o enfermedad mental, en el sentido de que otras personas velan por sus intereses y toman decisiones por ellos. Reivindican el modelo de Vida Independiente como el inspirador de todas las iniciativas y servicios para las personas con discapacidad, que han de estar gestionados, en la medida de lo posible, por personas con discapacidad. En cualquier caso, las personas con discapacidad han de tener la capacidad de influir y controlar estas iniciativas y servicios.

Los miembros del Foro de Vida Independiente reivindican las condiciones necesarias para poder llegar a ser capaces de dirigir sus vidas y de cuidar de sí mismos, y recuerdan que la mayor parte de los problemas a los que se enfrentan no son médicos, sino sociales, económicos y políticos.. Para ello, exigen que se garantice la Accesibilidad, que se establezca un auténtico Sistema de Provisión de Ayudas Técnicas que asegure la disponibilidad de los dispositivos o adaptaciones necesarias, y que se creen unos Servicios de Asistencia Personal que realmente sean útiles, que permitan a las personas con discapacidad seleccionar, formar y pagar a sus asistentes personales y que provea de los fondos necesarios para que ninguna persona que los necesite carezca de ellos por motivos económicos.

Las personas con discapacidad agrupadas en el Foro de Vida Independiente reivindican, asimismo, una Educación en igualdad de oportunidades como herramienta fundamental para poder desarrollarse y vivir en un entorno diseñado por y para las personas sin discapacidad, y el derecho a la sexualidad y a formar una familia.

El movimiento de Vida Independiente en España, como en otras partes del mundo, reacciona ante la situación en la que se encuentran las personas con discapacidad. Pese a los indudables avances conseguidos, lo fundamental, el derecho básico e innegociable a tener un control sobre la propia vida, sobre la multitud de asuntos cotidianos que conforman la vida diaria, se encuentra todavía secuestrado por una serie de conductas y de intereses que, unas veces por razones históricas y otras por motivos relacionados con el poder y la cultura dominantes, han impedido el ejercicio de ese derecho fundamental. Las personas con discapacidad reivindican el derecho igualitario de perseguir las oportunidades que la vida le ofrece a cada individuo, prepararse para la participación por medio de la educación e integrarse en la sociedad a través del empleo.

Una ciudadanía igualitaria significa más que el mero derecho a la protección: también conlleva la responsabilidad de la contrapartida. Las personas con discapacidad demandan tanto el derecho a participar como el derecho igualitario de contribuir. Su movimiento viene inspirado por el enfoque de los derechos fundamentales, lo que les ha llevado a demandar la inclusión (frente a la exclusión), la independencia y la autodeterminación (frente a la dependencia) y el fortalecimiento (frente a las posturas paternalistas). Este cambio de perspectiva está en el origen de las crecientes demandas de que todos los procesos de preparación para la participación (especialmente la educación y formación) estén abiertos a los niños y estudiantes discapacitados. Y está forzando una reconsideración de la forma en la que los instrumentos que facilitan la participación en la vida común (especialmente el transporte y las comunicaciones) han excluido en el pasado a las personas con discapacidad, y cómo deberían abrirse. Está generando una nueva evaluación de las distintas barreras (físicas, actitudinales y de comunicación) que impiden la participación efectiva de las personas con discapacidad y hacen que se desaproveche la reserva de talento que encierran. Y ha hecho que el empleo, que es la forma fundamental de participación en nuestras sociedades, se haya convertido en un tema crucial.

El reconocimiento y la valoración de la diversidad humana constituyen uno de los mayores desafíos a que se enfrentan nuestras sociedades en la actualidad. Los procesos económicos y sociales tradicionales, por el contrario, han tendido a construirse sobre la base de ideas preconcebidas sobre la normalidad, que excluían a las personas con discapacidad. La ausencia misma de las personas con discapacidad, o su virtual "invisibilidad" en la vida ordinaria, no ha hecho sino exacerbar los estereotipos populares sobre estas personas, lo que, a su vez, ha contribuido a perpetuar un ciclo de exclusión. En este sentido, es indudable la estrecha relación existente entre las actitudes prejuiciosas, la falta de igualdad de oportunidades y la discriminación.

Cada vez se reconoce de forma más general el carácter insostenible de esta situación. El motor de la evolución del pensamiento sobre la discapacidad ha sido el reconocimiento de que se puede valorar mejor la diversidad humana mediante la creación de procesos económicos y sociales inspirados en la igualdad de todos los ciudadanos. El principio fundamental de la igualdad, entendido en este ámbito como igualdad de oportunidades, se considera en la actualidad como el punto de referencia obligado al cual deben remitirse las estructuras económicas y sociales y como el fundamento del planteamiento basado en el reconocimiento de los derechos de las personas con discapacidad.

Para ampliar información:

Documentación sobre el Foro de Vida Independiente: http://www.minusval2000.com/relaciones/vidaIndependiente/

Comunidad virtual del Foro de Vida Independiente:
http://es.groups.yahoo.com/group/vidaindependiente/

Web del Congreso Europeo de Vida Independiente, Tenerife, 24-26 de abril de 2003: http://www.congresovidaindependiente.org/

01 junio 2005

Dependencia y Empleo

Esta mañana he estado en L’Hospitalet de Llobregat, participando en la primera de las conferencias del III Cicle de conferències sobre l’àmbit de gent gran i ocupació, dedicada al impacto sobre la ocupación del futuro Sistema Nacional de Dependencia. El ciclo de conferencias es una iniciativa del Área de Promoción Económica del Ayuntamiento de L’Hospitalet, en el contexto del Pacto Local por el Empleo.

La conferencia, con formato de mesa redonda, ha estado moderada por Rafael Ruiz, de la Fundació Pere Tarrés. Los participantes han planteado diversas e interesantes perspectivas sobre las implicaciones sobre el empleo de la futura Ley de Autonomía Personal.

Toni Rivero, Responsable del área de estudios y consultoría del Institut Català de l’envelliment, de la Universitat Autònoma de Barcelona, ha analizado la experiencia de aplicación de la ley alemana de dependencia, proporcionando interesantes referencias comparativas.

Lluis Grande, del Servei d’Ocupació de Catalunya, ha analizado el potencial de crecimiento de los servicios de atención a las personas y los retos que plantea en materia de formación.

Joan Cortadellas, Director Gerente de la Fundació Emma (San Joan de las Abadesas, Ripollés) ha relatado la experiencia de la Fundació Emma, que ha incrementado su número de trabajadores desde 14 a medio centenar entre 2000 y 2005, partiendo de una residencia para mayores de 50 plazas, con la posterior constitución de un Centro de recursos para el envejecimiento y la apertura de un servicio de prestaciones domiciliarias.

Joan Cobacho, que ha participado en sustitución de José A. Alcalde, Secretario de Política Social de la UGT, ha insistido en que la Administración no puede atender al ciudadano a costa de los derechos laborales, de los salarios y de la calidad de trabajo.

Por su parte, Luisa Montes, Secretaria General de la Federació de Sanitat de Catalunya de CCOO, ha presentado los datos de una encuesta realizada a trabajadores de la geriatría y del sector sanitario en Cataluña, que desvelan que el sector de la atención a la dependencia tiene cargas de trabajo excesivas y una retribución escasa; que se necesita un mayor reconocimiento profesional de los trabajadores del sector, reglar la formación, incrementar las retribuciones, y reglamentar un régimen especial de jubilación en el sector de la geriatría, dada la alta tasa de abandono del sector a partir de los 55 años.